El ministro del Interior, Aryeh Deri, anunció que Israel prohibirá el ingreso todos los extranjeros que hayan estado en cuatro países y territorios del Sudeste Asiático en los últimos catorce días, bajo el telón de fondo del temor a la propagación del coronavirus. Se trata de Tailandia, Singapur, y las ciudades semiautónomas chinas de Hong Kong y Macao.

Estas restricciones han sido recomendadas al ministro Deri por el Ministerio de Salud.

En consecuencia, Cathay Pacific, la aerolínea nacional de Hong Kong, se dispone a anunciar la suspensión de todos sus vuelos a Israel, según los reportes que citan a funcionarios de la compañía, quienes explican que, de acuerdo con las nuevas normativas, sus empleados no podrán ingresar al Estado judío.

También se ha reportado que el Ministerio de Exteriores en Jerusalén teme una crisis diplomática debido a la prohibición.

Fuentes no identificadas de la Cancillería le dijeron a la televisora estatal Kan y al Canal 12 que temen medidas de represalia por parte de los países del Sudeste Asiático, dadas las medidas extremas–más que cualquier otro país- anunciadas por Israel para proteger a sus habitantes contra la llegada del virus.

El Ministerio de Exteriores teme que esos países anuncien más frecuentemente alerta de viajes cuando se produzcan ataques terroristas en Israel o que disminuyan el nivel de cooperación económica.

Paralelamente, la línea comercial aérea de bandera israelí El Al está considerando suspender temporariamente todos sus vuelos a Tailandia o reducir l frecuencia de vuelos a Bangkok debido al temor de propagación del coronavirus.

Entre tanto, se ha decidido que el  Hospital Sheba, de Tel Hashomer, en las afueras de Tel Aviv, albergará a los ciudadanos israelíes que han estado confinados en el crucero Diamond Princess en Japón durante las últimas semanas y que no hayan exhibido síntomas de coronavirus.

Por decisión del ministro de Salud de Israel, el rabino Yaakov Litzman y Moshé Bar Siman Tov, director general del Ministerio, los afectados serán traídos de regreso a Israel en un vuelo especial, para luego ser trasladados al Centro Médico Sheba. Allí serán puestos en cuarentena durante dos semanas, serán examindos y tratados por personal médico especialmente capacitado.

El ministro de Salud, Yaakov Litzman declaró: “Estamos trabajando estrechamente con el gobierno japonés, el ministerio de Exteriores y los servicios de emergencia para traer a casa a los ciudadanos israelíes de manera segura. También estamos trabajando para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos israelíes. Hemos instruido al Hospital Sheba sobre cómo lidiar con la desafiante logística involucrada”.